
Este es un mensaje para los que apuestan por el dialogo, y no incluyo en ese grupo a los individuos del entorno etarra.
En todas las fases de negociación que los diferentes gobiernos han mantenido con los etarras, se ha podido comprobar que para esa gente el término negociar no pasa de ser un eufemismo. Para ellos tiene un solo sentido: se trata de imponer sus planteamientos. Debemos partir de la supuesta existencia de unos territorios y de sus habitantes, que cuentan con determinados derechos que deben ser reconocidos. Sólo a partir de ese reconocimiento es posible negociar el ejercicio de los mismos. Por tanto el que siga creyendo que con diálogo es posible acabar con el terrorismo, que empiece a pensar si está dispuesto a claudicar ante los terroristas, concediéndoles lo que pretenden conseguir con violencia e imposición desde hace años. Sirva de prueba el resultado de las conversaciones o negociaciones de la última tregua, en la que rechazaron una propuesta del PSOE y el PNV, basada en términos democráticos, que implicaba la participación de todas las institucionales representativas y la población afectada.
A esa gente se le llena la boca de democracia, pero en realidad no creen en ella ni han creído nunca. Llevan treinta años viviendo al margen del sistema democrático porque están en minoría, y se saben que sólo con la participación en las instituciones no obtendrían nada, al menos sin la colaboración necesaria del hasta ahora nacionalismo gobernante.
Y aun hay quien dice:
“Pues no conozco ni un solo caso donde este tipo de violencia se haya resuelto con medidas policiales, ni siquiera en el R.Unido que lo intentaron hasta con el ejercito. Al final han tenido que ir al diálogo, con gran éxito de crñitica y público, hay que decir. Y yo en mi ingenuidad me pregunto ¿No habrá alguien a quien no le interese que ETA se acabe?”
Y yo en la mía – ingenuidad digo – ¿y no habrá alguien que intencionadamente quiera acordarse sólo de lo que le interesa recordar?. Porque casos terrorismo en Europa ha habido: Italia; Alemania; Francia, en Bretaña y Córcega, etc y no recuerdo el resultado de las respectivas fases de negociación desarrolladas por los gobiernos de turno previas al final de cada uno.
Demagogia batasuana, o asimilada, la justa…..
Desde mediados de los años 90, en los que empezaron los devaneos serios entre los etarras y el PNV, el deseo de los primeros es que, en un alarde de democracia directa, se celebre un referéndum de autodeterminación en el País Vasco, Navarra y el país vasco francés, considerando todos los territorios como una circunscripción única. Reconozco que me parece una propuesta verdaderamente admirable. Primero por el grado de ingenuidad que demuestran haciéndola y segundo porque si hay muchas dudas de que en la Comunidad Vasca exista una mayoría receptiva a la autoderminación, en Navarra los partidarios de la independencia son clara minoría y en el país vasco francés son irrelevantes. Y en todos los casos sin previsión de crecimiento, precisamente. Con ese panorama es fácil deducir, incluso para ellos mismos, el resultado de su propuesta si se llevara a efecto.
Si alguien pensaba que el discurso etarra-batasuno por ser más repetido obtendría más credibilidad, aporto para desmentirlo un extracto de la propuesta política de Anoeta, que Batasuna hizo en San Sebastián en 2004:
“En consecuencia, el Estado español tratará de que dicha reforma se haga con el menor coste posible para su proyecto, objetivo que no alcanzará si la izquierda abertzale es capaz de perseverar en nuestra estrategia, planteando con claridad que la resolución del conflicto sólo se podrá edificar desde el principio del reconocimiento del derecho de autodeterminación para el pueblo vasco”.
martes 1 de julio de 2008
¡HAY QUE DIALOGAR!
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